Las computadoras en la educación

Infancia y tecnologiaLlevo mucho tiempo pensando si publicar o no esta información debido a la gran polemica que representa el mismo, pero he llegado a la conclusión que no hacerlo sería un gran error, mi experiencia como madre, me llevo a explorar diversos caminos y estudiar alternativas a la educación estructurada globalizada.

Mucho aprendi en el camino, que aunque suene contradictorio a mi profesión, es esta misma la que me llevó a comprender las consecuencias sobre estimular el uso de la tecnología en los niños.

Existe mucho material e información al respecto, pero rescato esta conclusión de una investigación realizada en este caso una universidad de Brasil, que coincide con miles en todo el mundo. Espero los ayude a meditar al respecto!

Las computadoras en la educación

La mentalidad tecnológica ya ha logrado transformar nuestra visión del niño en un producto que debe ser armado, afinado, sometido a control de calidad y presentado en el envoltorio adecuado como para encajar en un ambiente laboral deshumanizado  y “estresado”, Las escuelas están trabajando febrilmente para reestructurar el ambiente educativo, tratando de saltar del modelo fabril del siglo 20, al modelo de procesamiento de datos del siglo 21; de la mecanización del cuerpo a la mecanización de la mente. AI establecer la primera escuela Waldorf en 1919, Rudolf Steiner previno ante esta tendencia no solo en la educación, sino en la sociedad como un todo:

“El Estado nos impone metas educativas erradas y cánones de graduación equivocados. Esas metas son las peores imaginables y la gente vivirá con la ilusión de que son del más alto valor. De aquí en mas la actividad política intentará en una medida mucho mayor que hasta la actualidad, de hacer encajar a las personas en moldes rígidos. Los seres humanos serán tratados como objetos que penden de hilos, y con ello se creerá haber alcanzado el mayor progreso posible.”

La introducción de computadoras en la educación, en el hogar y la escuela, solo ha servido para acelerar este perverso “progreso”, con la promesa de que pronto todos nuestros niños penderán, no de hilos, pero de cables de fibra óptica.

Nosotros estamos convencidos de que el uso precoz de computadoras y el énfasis puesto en un modo de pensar semejante al procesamiento de datos está conduciendo al desarrollo infantil a ser dominado por un pensar rígido, lógico, algorítmico, carente de contenidos morales, éticos o espirituales, característico de la interacción con la computadora. Este desarrollo intelectual acelerado y unilateral lleva las habilidades mentales del niño a un nivel adulto mucho antes de que sus sensibilidades emocionales, psicológicas, espirituales y morales se hayan hecho lo suficientemente fuertes como para contrarrestarlo y darle una dirección más humana.

¿Cuál será la consecuencia de esta desatención de la naturaleza infantil? Nuestro temor es que, como a estos niños se los evalúa y se los estimula a verse a sí mismos más y más según estas cualidades cognoscitivas limitadas, su respeto por ellos mismos y por la raza humana se siga erosionando. Porque el ser humano no puede competir con la computadora en este único y estrecho rango de actividad mental. Esta es, quizá, la más terrorífica consecuencia de la imposición del uso de computadoras en la educación: el inducir a admirar, venerar, depender de y finalmente enaltecer por encima nuestro la maquina; el verla como superior a nosotros y el vemos a nosotros mismos simplemente como  maquinas imperfectas. Un futuro basado en tal concepción del mundo es aterrador, porque tanto la ética, como la moral, la justicia, la piedad, son irrelevantes para la maquina, En caso necesario todas ellas pueden ser “lógicamente” sacrificadas en el nombre de los dioses de la tecnología: eficiencia y productividad.

Ciframos nuestras esperanzas en que la introducción de computadoras recién después de una infancia transcurrida en un entorno impregnado de amor, belleza y respecto por el crecimiento natural, holístico del niño, haga posible que el joven logre asignar a estas  maquinas el lugar que les corresponde. En este preciso momento es cuando necesitamos más que nunca, voces que desafíen la tendencia hacia el dominio tecnológico de la educación. Reconocemos que hace falta coraje para resistir las presiones. Quizá lo más importante sea intentarlo.

Valdemar W. Setzer
Institute of Mathematics and Statistics –  University of Sao Paulo, Brazil 

Lowell Manke
Central Campus Des Moines Public Schools 

recuperar la infancia