La perrita que salvó a un bebé abandonado

Ayer se dio a conocer la noticia de una perrita mestiza que, a poco de tener cría  salvó la vida de un bebé de un mes que fue abandonado por su madre en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza.

El can, llamado “Puti”, acobijó al pequeño junto a sus cachorritos y evitó que Santino -así lo bautizaron los vecinos- muriera de frío.

La historia completa que cómo sucedió la dio a conocer la misma fuente que informó este hecho, Precinto 56, especializado en noticias policiales:

“Una mujer de 33 años de edad, de nombre Paula (no daremos el apellido) con su bebé de un mes de nombre Santino , que residió en el barrio hace un tiempo, volvió el viernes de “supuesta visita” a saludar a sus ex vecinos y le habría pedido a una de ellas que le cuide el bebé una hora mientras saludaba a otras viejas conocidas del lugar.”

“Pero esta vecina se negó a cuidarle a Santino ya que solo tiene un mes y además por que no le resultó muy clara la aparición de la mujer, nuevamente en el barrio, después de tanto tiempo y con un bebé de un mes en los brazos.”

“La jornada transcurrió y la investigación determinó que Paula, que había permanecido varias horas mas en el barrio, habría vuelto por la noche con su bebe Santino y decidió abandonarlo en el frente de una vivienda, sobre un viejo cochecito desvencijado que era usado para dormir por una perra de la casa y sus cachorritos.”

Putti, la perrita que salvó la vida de un bebé abandonado en Buenos Aires. (Foto Precinto56.com.ar)

 

“Así Santino pasó la noche durmiendo entre la perra madre y sus cachorritos y se estima que sobrevivió la noche del viernes y la madrugada del sábado, en la que hubo una temperatura de 3 grados bajo cero, gracias al calor de la perra.
El llanto de hambre del bebé por la mañana, demandando su leche alertó a una vecina y a la gente de la casa, que sorprendidos llamaron rápidamente al Destacamento Policial del Km 43 de Virrey del Pino.”

“Inmediatamente la Policia se hizo presente en el lugar y Santino fue trasladado y asistido por médicos en el Hospital Equiza, que determinaron que se hallaba bien de salud y que el calor de la perra le había salvado la vida. Luego Santino algunas horas en la Comisaría donde las oficiales lo mimaron y juntaron dinero para comprarle toallitas de higiene y lo bañaron, lo alimentaron y compraron varias mudas de ropa para cambiarlo ya que al encontrarlo solo vestía una especie de buzo de talle de adulto.”

“El tiempo que pasó en el Destacamento del km 43 debe haber sido realmente lleno de cariño por que cuando el Juzgado ordenó ir a retirarlo del lugar, Santino se despidió con llantos de sus eventuales niñeros.”